
Un escuadrón de moscas filibusteras se lanzan a saquear las vísceras , mientras varios gatos sibaritas, aguardan protocolariamente a ser invitados al banquete.
El carnicero me ofrece un ramillete de pezuñas de vaca, pero mi inoportuna hernia de hiato me impide aceptar el convite.
Pezuñas de vaca...puaaaggg!! a mi la casquería no me va, ni en la carnicería ni en el cine XD
ResponderEliminar¿Y no estab Gata Animada?
ResponderEliminarQue difícil de conciliar son las costumbres locales con los caprichos del hiato, incluso del hiato de un pepepotamo.
No me hables, no me hables. Estaba con un grupo de amigos y decidieron ir a ese fatídico mercado. Se quedaron ahí, frente a ese puesto de los horrores, petrificados, parecía que querían comer algo pero lo que les pasó es que del miedo no se podían ni mover. Yo salí pitando, justo antes de que se pusiera a dibujar el viajero. Cuando me sobrepuse volví a por ellos y me los tuve que traer uno a uno a mi espalda. Los pobres todos salpicados de sangre.
ResponderEliminarTodavía siguen yendo al psicólogo. Y hay uno que está internado. Yo me despierto varias veces en la noche dando puñetazos en el aire.
Ay, miauuuuu. Ésta noche, de recordarlo, no pego ojo.
Mis viajes me han impedido conocer tus felicitaciones con anterioridad. Muchas gracias amigo. Mis consejos de antaño siguen teniendo validez hoy en día. El aventurero ha de saber cuidarse a si mismo, sin duda.
ResponderEliminarBajito, ¿haces tu los dibujos?. ¡Me encantan!
ResponderEliminarTeniendo en cuenta el regalo, que hernia mas oportuna
ResponderEliminarclaro, campanilla, los dibujos lo he hecho durante mis viajes
ResponderEliminarjajjaaj yo tampoco aceptaria esas pezuñas tio, gran dibujo, mola eso de que dibujes en tus viajes ;)
ResponderEliminarP.D: a mi la casqueria en el cine si, pero de la de comer noooo!