San Isidro se iba rezar a la sombra fresquita de algun arbol y mientras tanto unos angeles le araban la tierra, sembraban, cosechaban... en fin los duros quehaceres de la labranza.
Cuando la faena estaba terminada, decia amen y se iba para casa con la satisfaccion del deber cumplido.
Tambien yo recurro a menudo a esta practica cuando debo enfrentarme a algun tabajo pesado: me dedico a otra cosa y espero a ver si alguen lo hace. Y por increible que parezca, a veces funciona!
Sí señor, hoy es San Isidro y además de ser fiesta en Madrid, también lo es en mi pueblo, Santurde de Rioja, allí estará mi familia dándose un banquete en el campo mientras yo no se ni que comer :-(
ResponderEliminarmmmmm, qué rico es vaguear!!
ResponderEliminarSan Isidro Labrador poco mordedor.
ResponderEliminar¡¡¡ Viva San Isidro !!!
ResponderEliminartodos siguamos su ejemplo y que el mundo continue girando.