Paseando hacia el lisboeta castelo de san Jorge, se encontraron con la barbearia Fraga. La silla de peluquero tenia mas de cien años.
El licenciado Valdes y el aventurero se pusieron a disposicion de este experimentado profesional para que les cortara el pelo a su albedrio. En el caso del aventurero el margen de maniobra era escaso, asi que solo arreglar un poco las puntas.
Por el contrario Nom Snad se mantuvo al margen, esquivo, ya que solo permite que le toque el pelo su estilista personal Broton's, que tiene su establecimiento, dolorosa paradoja, a mas de mil kilometros de donde vive Nom Snad.
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