
Antes de retirarse de Budapest los nazis volaron todos los puentes de la época del Imperio austrohungaro. Afortunadamente después de la guerra se reconstruyeron reproduciendo fielmente los originales.
Precisamente para recordar la barbarie que tuvo lugar en la ciudad durante la segunda guerra mundial, se montó una instalación artística al borde del Danubio. En algún punto de la orilla, una larga hilera de zapatos sorprende al visitante, como si algunas personas los hubiesen dejado allí y se hubiesen lanzado al rio a darse un chapuzón.
En dicho punto, los judios eran atados en parejas, y tras disparar a uno de ellos, eran arrojados al Danubio. La hilera de zapatos pretende recordar a aquellas personas, como si no hubiesen desaparecido, como si sus zapatos estuviesen aún esperando a que sus dueños saliesen del agua.
Jo, que historia más triste para ilustrar un lugar (seguro) tan bonito, snif
ResponderEliminarYo que venía alicaida porque en el sorteo de las entradas-invitación de "lo que tu sabes" (esto me ha recordao a Harry Potter XDDDDDD)me he quedado a las puertas, es decir la primera en la lista de los suplentes (es que somos de un organizao!).
Asín que me quedo con esa música maravillosa, todo un clásico en los conciertos de AÑO NUEVO
El ser humano ganaría cualquier concurso de crueldad del reino animal, de los mamíferos seguro, y tan asquerosamente creativo para todo... y eficiente, cuando quiere, señor.
ResponderEliminarme encanta que hables de los zapatos,yo me acerqué a ellos sin saber de qué se trataba y sin saber la historia y aún impresiona ver los pares de zapatos de múltiples tallas allí abandonados a la fuerza.....una forma muy sutil de recordar a sus dueños en una ciudad donde todos los comentarios de los visistantes giran en torno a sus puentes y a sus grandiosas construcciones.
ResponderEliminarNo veo los zapatos en el dibu!! me estaré quedando ciega? Es grave aventurero?
ResponderEliminarby the way, tu conociste el árbol zapatero de las Calzadas de Mallona? Era maravilloso, pero nuestro insensible Her Azkuna no paró hasta que se lo cargó.
Un árbol cuyo fruto eran los zapatos, único en el mundo!Por qué le molestarán tanto a este señor las manifestaciones artísticas espontáneas?
Me pregunto... por hacer algo...
Qué pasa VEnturero, tas ido a París con la SEÑO??
ResponderEliminarTe dejo aqui el regalo de un bonito poema sobre viajes "Viaje a ïtaca" de Konstantino Kavafis, que tengo la suerte de haber compartido alguno de esos viajes contigo
ResponderEliminarCuando emprendas el viaje hacia Itaca
ruega que sea largo el camino,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.
A los Lestrigones, a los Cíclopes
o al fiero Poseidón, nunca temas.
No encontrarás trabas en el camino
si se mantiene elevado tu pensamiento y es exquisita
la emoción que toca el espíritu y el cuerpo.
Ni a los Lestrigones, ni a los Cíclopes,
ni al feroz Poseidón has de encontrar,
si no los llevas dentro del corazón,
si no los pone ante ti tu corazón.
Ruega que sea largo el camino.
Que muchas sean las mañanas de verano
en que - ¡con qué placer! ¡con qué alegría! -
entres en puertos nunca antes vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finas mercancías
madreperla y coral, ámbar y ébano,
y voluptuosos perfumes de todo tipo,
tantos perfumes voluptuosos como puedas.
Ve a muchas ciudades egipcias
para que aprendas y aprendas de los sabios.
Siempre en la mente has de tener a Itaca.
Llegar allá es tu destino.
Pero no apresures el viaje.
Es mejor que dure muchos años
y que ya viejo llegues a la isla,
rico de todo lo que hayas guardado en el camino
sin esperar que Itaca te de riquezas.
Itaca te ha dado el bello viaje.
Sin ella no habrías aprendido el camino.
No tiene otra cosa que darte ya.
Y si la encuentras pobre, Itaca no te ha engañado
sabio como te has vuelto con tantas experiencias,
habrás comprendido lo que significan las Itacas.
Eyy Bajito, recibiste el mail que te mandé??...estarás para el pre-estreno de la Sra.??
ResponderEliminarNostá..., ande sabrá metío?
ResponderEliminarRídiculo. como os interesa eso????
ResponderEliminarTengo que confesar que hay articulos, en pocas cantidades, que son buenos. ESTE NO. Wendy, gustavo, marina, angela... no teneis ni idea. Me meteré en el siguiente BUEN comentario.
No dejes de iluminarnos con tu sabiduría amigo, pero una cosa sí sé que no sabes, y es que no me llamo gustavo, pero no te preocupes, mi mejor amigo en la infancia sí se llamaba gustavo y es un nombre al que le tengo mucho cariño.
ResponderEliminarY nuestro buen anfitrión, ¿dónde está que nos tiene abandonados?
¿Y tú capitán?, hace tiempo que no dices nada. Un abrazo para ti.
si, si, amigo sigo por aqui
ResponderEliminarpero es que luctuosos acontecimeintos han empañado estos ultimos dias, como vereis en la siguiente entrada
nos veremos en madrid enseguida