Jose Lezama Lima
En el zocalo de Taxco, frente a la iglesia de santa Prisca, nos encontramos el famoso BAR BERTA, donde degustamos unos cokteles letales llamados como el local, Bertas. Con este brebaje, cuya autoría se disputan la señora Estrada y el escritor Jonh Dos Passos, conseguimos el grado adecuado de lucidez para fundirnos en el onírico paisanaje que festejaba el atardecer en esta antigua ciudad minera.
Híjole! Ya la noche fue purito reventón!
...qué pasa hoy aquí? estamos de exámenes? mira que tiene mordida la hacienda esta de la tequila y los bebedizos Bertas. Es de imaginar qué pasa cuando uno, subidito de Bertas (sic), empieza a serle un poco faltón con el de la mesa del fondo. Y conociéndole, seguro que hubo armas tomar y carreras de gringos con apuestas. Otra de esas que acaba en calabozos de mal vivir, eh?
ResponderEliminarbah, no te creas, nom snad, unas balaseras, unas peleas de perros y alguna persecución en descapotable, lo tipico, vamos
ResponderEliminarberta, ¿como el cañón?
ResponderEliminar"A mi póngame un gran berta, que vengo sediento de emociones"
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ResponderEliminarJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
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y no tengo nada más que decir