Dejemos ya los majestuosos castillos del Languedoc, y volvamos a los sordidos callejones de Napoles.
Sumerjamonos de nuevo en sus estratos urbanos y busquemos, bajo los faroles, el rastro de una sombra huidiza que hace apenas unos instantes recostaba su nocturnidad en esa silla de formica.
¿eso es un plural mayestatico? o sólo un recurso literario. Ese loro... cuanto daño puede hacer un loro euskalglota.
ResponderEliminares una invitacion y una prueba de agudeza visual.
ResponderEliminary efectivamente, gus, ese loro puede hacer mucho daño sin quererlo
He llegado a tu Blog desde el de Rubén y estoy pasando un rato encantador, y volveré, ya lo creo textos, dibujos se merecen más de una visita, y más de dos...
ResponderEliminar...et de surcroit j'ai cru comprendre que tu as des liens avec mon pays d'origine...
Félicitations pour cette petite merveille!
merci, selma, vous etez tres gentille
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