martes, 1 de julio de 2008

san Genaro



Cada año, desde hace 600, el obispo expone una ampolla del tamaño de una pera que contiene la sangre solidificada del san Genaro.
La coloca frente a la urna que contiene la cabeza del santo, y la sangre que estaba negruzca y sólida se vuelve liquida y rojiza.
El milagro de la licuefacción de la sangre se repite cada 19 de septiembre, y si un año no acontece, malo, malo. Grandes catástrofes estarán acechando.


2 comentarios:

  1. En la Pompeia de antes de su sepultura por los lapilli del Vesuvio, había ya divinidades egipcias con "truco" para engañar al personal... Nada nuevo bajo el cielo Napolitano y alrededores..
    Un beso Aventurero!

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  2. La verdad, eso de las reliquias "humanas" siempre lo he encontrado demasiado gore, nomestraña que aterrorizara a los pobres niños de antaño.
    Y lo de la sangre de San Genaro, no saben na los curas!
    Menudos negocios para-lelos que han hecho siempre al respecto de aconteceres de índole semejante...

    Un placer leerte siempre Aventurero pinturero.

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