miércoles, 10 de septiembre de 2008

Discreción

Nuestra labor investigadora exige discreción y libertad de movimientos, asi que apenas desembarcamos, nos agenciamos unos trajes típicos madeirenses que nos permitieran pasar desapercibidos, emulando la eficaz estrategia adoptada por los agentes del orden Hernandez y Fernandez.

Ataviados con estos circunspectos atuendos pudimos confundirnos entre la población vernácula y evitar las espurios agasajos de los grupos de presión locales.

2 comentarios:

  1. Hermandez y Fernandez, míticos agentes de la ley y el orden!
    Autenticos profesionales del disfraz (ni Mortadelo, oiga!) y de la discreción absoluta (o era obsoleta?...).

    ResponderEliminar
  2. Me da que el aventurero mete tripa cuando se dibuja. En cambio, la aventurera luce tan espléndida como en la realidad. ¡El aventurero ha inventado el fotoshop del dibujo!

    ResponderEliminar