domingo, 12 de abril de 2009

Ars sacrum

El otro día estuve en la iglesia de la Encarnación, oyendo el Oficio de tinieblas "Leçons de Ténèbres", de Marc-Antoine Charpentier, texto tomado de los cinco primeros capítulos de las Lamentaciones de Jeremías del Antiguo Testamento. La celebración estaba formada por tres nocturnos, con sus correspondientes salmos y antífonas, un versículo, su responsorio y tres lecturas con sendos responsorios.

Como manda la tradición, despues de cada salmo, se iban apagando, uno a uno, catorce de los quince cirios que iluminaban la iglesia, sumergiendola en las tinieblas.

Al final de Oficio no se impartió bendición ni hubo rito de despedida, marchando los asistentes en silencio y a oscuras, reflexionando con el profeta sobre la ruina de Jerusalen y la destrucción del Templo de salomón, y exhortando al pueblo desterrado a arrepentirse.

Lo que se dice una juerga, vamos

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