A escasos metros de las Ramblas, el Mercat de la Boquería es el mas grande y el mas conocido de Barcelona. Hay documentos que hablan de la existencia de un mercado en esta zona para la venta de carne desde el siglo XII. Pero no es solo un lugar histórico. Actualmente está lleno de vida y tiene una variada oferta comercial. Muchos barceloneses vienen aquí a hacer sus compras y los payeses siguen ofreciendo los productos de sus huertas. Aunque es un mercado al aire libre, está cubierto por una elegante estructura de hierro forjado.
Dentro del mercat, junto a una de las entradas, hay una pequeña taberna que regenta un personaje conocido como Pinocho, no sé si por el tamaño de su apendice nasal o por que tiene cierta querencia a ser infiel a la realidad. El caso es que su barra, a pesar de ser pequeña y popular, debe tener algo sobresaliente porque ha conseguido atraer a grandes gurús de la nouvelle cuisine como Arzak o Adriá.
Oh, que chulis! La boquería, nunca he estado.
ResponderEliminarBarcelona siempre fue mi ciudad de paso pa llegar a Burgos, useasé barco+carretera-y-manta, con parada en Zaragoza pa comé xDD
De turisteo solo estuve una vez, a.JJOO. y sin un guía autóctono que nos llevase a ver cosas tan interesantes, gracias Venturero. Bueno de noche sí jejeje
..de narices, ya tengo un homenaje en Portugal:
ResponderEliminarNaris, naris, e naris / naris que nunca se acaba / naris, que se elle deseaba / fará o mundo infeliz; / naris, que Newton nâo quiz / descrever-lhe a diagonal; / naris de massa infernal, / que, se o calculo nâo erra / posto entre o sol e a terra / faria eclypse total !
[Manoel María Barbosa de Bocage
]
Puestos asi tabien vendria a cuentoi aquel poema de quevedo
ResponderEliminarÉrase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.
Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.
Érase un espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce Tribus de narices era.
Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito.
Hola!!
ResponderEliminarQue envidia todo lo que cuentas en tu artículo y para colmo he visto unas fotos en http://www.trivago.es/barcelona-31965/tiendas/mercado-de-la-boqueria-133923 que me han abierto el apetito de estos productos tan desconocidos que ofrece la Boquería. Muchos saludos