
Lo primero que visitamos en Roma fue la iglesia de san Carlo alle Cuattro Fontane, de Borromini, que nos pillaba cerca del hotel.
Después de admirar su delicada cúpula, volvemos la vista hacia abajo y descubrimos una inscripción en latin que venia a decir “este suelo fue donado por Doña Casilda Iturrizar, viuda de Epalza”.
¡Anda, la del parque de los patos! ¡El suelo fue donado por mi vecina! Si no fuera por ella seguramente caeríamos en socavón sin fondo.
Ya nos sentiamos como en casa.
.ay que joderse!!
ResponderEliminar.perdón: hay que joderse!!!
ResponderEliminarSi, hay que joderse ... que cosas encuentra el Aventurero
ResponderEliminaren realidad fue el lisensiado valdes el que se percató
ResponderEliminarnom, ya has vuelto al redil?
judax, el otro dia estuve viendo la exposicion de tu hermano. Muy divertida
jajajajajaja, esta es una entrada digna de mis momentos más "regadera", aquellos del blog de la Seño, aiiins qué tiempos! Jiji
ResponderEliminarPues vaya Hotelazo, no como al que nos llevaron a nos, al laíto de la estación Termini, denostada por mi guía de Roma ;D
hola, wendy, nuestro hotel tambien estaba al lado de Termini, lo que pasa que las cuatro fontane caen por alli cerca
ResponderEliminarEn serio? JAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA
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