
La Fontana di Trevi, fuente barroca de unas dimensiones apabullantes para una plaza tan pequeña. Es uno de los iconos de la ciudad eterna, particularmente desde que Fellini la inmortalizara en “La dolce vita”. La exuberante Anita Ekberg llamaba a Marcello Mastroiani para que se reuniera con ella bajo los caños de la Fontana. Cuando el paparazzi (término inventado por Fellini) está a punto de besar a la empapada valkiria, la fuente enmudece y se hace el silencio. Está empezando a amanecer y el sueño se desvanece súbitamente.
Una imagen imborrable para el lugar donde desembocaba el Accua virgo, el acueducto de la época imperial que durante siglos discurrió desde aquella fuente descubierta por una virgen.
La tradición manda arrojar una moneda a esta fuente para asegurarse el regreso a Roma. Y dado que uno nunca puede dar por recorrida esta ciudad inagotable, se junta un dineral en el lecho de la Fontana.
Un dia a la semana los operarios municipales recogían la mónedas y se las entregaban a Cáritas. Pero el resto de los dias un parado romano, Roberto Cercelleta, también conocido como "D'Artagnan", se metia en el agua y se llevaba una recaudación que puede ascender hasta 500 euros. Hace poco el ayuntamiento ha decido privarle de su lucrativa actividad recogiendo el dinero diariamente. En protesta, D'Artagnan se subió a uno de los caballos de piedra travertina del conjunto monumental y se dio varios cortes en el abdomen con una navaja, mientras profería gritos contra el alcalde.
Una imagen imborrable para el lugar donde desembocaba el Accua virgo, el acueducto de la época imperial que durante siglos discurrió desde aquella fuente descubierta por una virgen.
La tradición manda arrojar una moneda a esta fuente para asegurarse el regreso a Roma. Y dado que uno nunca puede dar por recorrida esta ciudad inagotable, se junta un dineral en el lecho de la Fontana.
Un dia a la semana los operarios municipales recogían la mónedas y se las entregaban a Cáritas. Pero el resto de los dias un parado romano, Roberto Cercelleta, también conocido como "D'Artagnan", se metia en el agua y se llevaba una recaudación que puede ascender hasta 500 euros. Hace poco el ayuntamiento ha decido privarle de su lucrativa actividad recogiendo el dinero diariamente. En protesta, D'Artagnan se subió a uno de los caballos de piedra travertina del conjunto monumental y se dio varios cortes en el abdomen con una navaja, mientras profería gritos contra el alcalde.
Ay, La Fontana, bella, bellisima!
ResponderEliminarComo tú dices excesiva para semejante placilla, desbordante como no podía ser de otra manera.
Yo también tiré mis monedillas como todos los demás, en aquella noche preciosa que recorrimos las fuentes de la citta, Bravi!
En mi vida he echado una moneda a fuente o caverna, prefiero darla directamente al parado de turno para que no se moje los pies.
ResponderEliminarHas modificado imágenes en el blog y no están bien ajustadas. A mi me da igual, pero por comentarlo ...
Que es lo que no ves bien, judax?
ResponderEliminaryo lo veo perfectamente.
igual es que usas el firefox (con este navegador creo que mi pagina seve mal)