
En plena Via Veneto, el centro de la vida mundana, la muerte exhibe su danza macabra: el cementerio de los frailes capuchinos de la iglesia de la Inmaculada Concepción.
Las paredes y techos de la cripta están decorados con los huesos de más de 4000 capuchinos muertos entre 1528 y 1870.
Al parecer el ayuntamiento ofreció a los capuchinos hacerse cargo de los esqueletos para trasladarlos a algún osario municipal. “Quita, quita” replicó el prior “con lo entretenidos que estamos haciendo manualidades con estas clavículas, vértebras y calaveras”.
Así, a lo largo de cinco capillas se suceden los ornamentos oseos en forma de lamparas, repisas y rodapiés. En la última de las capillas reza un cartel:
“Como vosotros, nosotros éramos.
Como nosotros, vosotros seréis”.
Me acuerdo que este sitio me impresionó mucho la primera vez que lo vi.
ResponderEliminarToda Roma es preciosa!!!!!