
Los peregrinos que llegaban a Roma desde el norte y el Adriático entraban en la ciudad por el gran espacio oval que es la Piazza di Popolo. Desde allí, bordeando las iglesias aparentemente gemelas de Sta. Maria dei Miracoli y Sta. Maria di Montesanto, parten las tres calles que conforman la zona conocida como el Tridente.
En el lado opuesto de la piazza, bajo los jardines de Villa Borghese, está la Puerta Flaminia y la emblemática Chiesa de Santa María di popolo, levantada sobre lo que fue la tumba del Emperador Nerón. Al perecer, el fantasma de Nerón se aparecía en la oscuridad de las noches medievales y rondaba por las inmediaciones de un nogal que había crecido sobre su tumba.
Cuando el expeditivo papa Pascual II (1099-1118) se enteró de que el emperador andaba atemorizando a los buenos cristianos tanto como lo hizo en vida, mandó talar el nogal, quemarlo y arrojar sus cenizas al Tiber. Sobre la tumba hizo levantar la iglesia de Chiesa de Santa María di popolo, y santas pascuas. Nunca más se volvió a saber del fantasma.
... espero que persiguiese a Pascual hasta la tumba, por cargarse el pobre Nogal :(
ResponderEliminar...y se quedo tan morrocotudamente¡¡¡
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