jueves, 13 de agosto de 2009

Lousada

El resol que se cuela entre la bruma hace brillar los tejados de pizarra.

Nuestra primera etapa en Galicia se desarrolla en la pequeña aldea lucense de Lousada, donde la aventurera tiene raices, parentela, y recuerdos de los veranos de la infancia que, como dice Rilke, es la unica patria.

Los familiares de la aventurera nos acogen entre esta bonita casa de Lousada y la granja del castro, en la vecina aldea de San Roman. Como agradecerles tantas atenciones a Edu, Charo, Manolo, Maria, Lucia, Miguel…

En el castro todo es algarabía: las ovejas balan, relincha el caballo, cacarean las gallinas, ladra el can, las vacas mugen... y elefantes non haylos, pero de haberlos barritarían. Nada de lo que comiamos en el castro se habia producido a mas de 50 metros. Incluso el pan era de elaboración propia, que lo cocían en su horno de leña. En el castro se comia de puta madre, carallo!

Entre Lousada y san Roman, un camino alumbrado por una hilera de generosas luciérnagas y coronado en el cielo por la pirotecnia de alguna fugaz estrella fugaz.

En los alrededores, una fraga profunda, poblada por castaños, hayas y robles centenarios (como ha de ser, que si no dispone de abundante variedad arborea no es fraga sino bosque). Tan frondosa y evocadora que nos parecía escuchar, acechante entre los helechos, al bandido Fendetestas ensayando el grito de “La bolsa o la vida, me caso en Soria!”


3 comentarios:

  1. El bueno de fendetestas...
    Un saludo aventureriño.

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  2. un saludo, gus
    oye, donde decias que tenias colgado un video de NYC?

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  3. Te pongo el enlace.
    http://www.youtube.com/watch?v=pz2RW1hHnWk

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