
Nuestra primera etapa en Galicia se desarrolla en la pequeña aldea lucense de Lousada, donde la aventurera tiene raices, parentela, y recuerdos de los veranos de la infancia que, como dice Rilke, es la unica patria.
Los familiares de la aventurera nos acogen entre esta bonita casa de Lousada y la granja del castro, en la vecina aldea de San Roman. Como agradecerles tantas atenciones a Edu, Charo, Manolo, Maria, Lucia, Miguel…
En el castro todo es algarabía: las ovejas balan, relincha el caballo, cacarean las gallinas, ladra el can, las vacas mugen... y elefantes non haylos, pero de haberlos barritarían. Nada de lo que comiamos en el castro se habia producido a mas de 50 metros. Incluso el pan era de elaboración propia, que lo cocían en su horno de leña. En el castro se comia de puta madre, carallo!
Entre Lousada y san Roman, un camino alumbrado por una hilera de generosas luciérnagas y coronado en el cielo por la pirotecnia de alguna fugaz estrella fugaz.
En los alrededores, una fraga profunda, poblada por castaños, hayas y robles centenarios (como ha de ser, que si no dispone de abundante variedad arborea no es fraga sino bosque). Tan frondosa y evocadora que nos parecía escuchar, acechante entre los helechos, al bandido Fendetestas ensayando el grito de “La bolsa o la vida, me caso en Soria!”
El bueno de fendetestas...
ResponderEliminarUn saludo aventureriño.
un saludo, gus
ResponderEliminaroye, donde decias que tenias colgado un video de NYC?
Te pongo el enlace.
ResponderEliminarhttp://www.youtube.com/watch?v=pz2RW1hHnWk