
El aventurero recaló en la onomatopéyica localidad de Bueu, en la ria de Portevedra, peninsula de Morrazo.
Una tarde cuando hojeaba la prensa junto a la playa de este tranquilo pueblo pesquero, el aventurero descubrió maravillado a una manada de no menos de doce delfines que retrocigaban a apenas unos metros de la orilla. Ni siquiera la sensata oposicion de sus colaboradoras pudo impedir que se metiera al agua a bañarse con aquellos simpáticos cetáceos odontocetos.
El año pasado estuvimos un rato alli comiendo... raya, puaj, qué asquito me dio.
ResponderEliminarPero con el paisaje despejado y la brisa limpia, como en tu dibujo.
Veo que el Aventurero tiene dones que desconocía. El hecho de usar el verbo "retrocigar" me hace pensar que domina el lenguaje de los delfínidos, ya que es inexistente en cualquier idioma humano conocido
ResponderEliminarretrocigar era un verbo que usaba una de mis colaboradoras y que aun no he podido descifrar.
ResponderEliminarprobablemente sea leguaje delfinido, como dices
http://gl.wikipedia.org/wiki/Arroaz
ResponderEliminaresos eran: los arroaces, o eso decian los del pueblo
ResponderEliminarhola,soy jeanette y soy nueva en esto de los blogs. he entrado en el tuyo y me ha gustado mucho. me he hecho seguidora.
ResponderEliminarpasate por el mio y hazte seguidor@.
gracias
http://viajesyleyendas-j.blogspot.com/