martes, 23 de febrero de 2010

Cuentos de Sâdi de Shiraz

Cuentan la historia de un hombre poderoso que golpeó en la cabeza a un hombre justo con una piedra. El dervishe no pudo responder a la agresión.

Un día encarcelaron a su atacante por haber causado la ira del sultán. El dervishe, que todo ese tiempo había guardado la piedra, fue a ver al hombre y le golpeó con ella en la cabeza.

El prisionero se quedó desconcertado y le preguntó: - ¿Quién eres y por qué me golpeas con esa piedra?

El anciano respondió: - Soy fulano de tal y esta es la misma piedra con la que me golpeaste en tal fecha.

Su víctima inquirió: - ¿Por qué no te vengaste antes?

- Antes -dijo el sabio- temía tu autoridad, pero ahora considero que es el momento adecuado para enseñarte buenos modales, pues es cierto que si ves a un hombre indigno que adquiere poder, es que los sabios han renunciado a la autoridad. Mientras no tengas uñas afiladas, mejor es no entrar en pelea. El que echa un pulso a un puño de acero, causa dolor a su propia muñeca. Espera hasta que la fortuna ate sus manos y entonces, para deleite de tus amigos, ábrele el cráneo.

2 comentarios:

  1. Un derviche con paciencia y sabiduría, bien por el y por la piedra que guardó esperando su momento.

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  2. Me gustan mucho los cuentos, siempre me han gustado. Gracias Aventurero. Por cierto, hay alguna relación entre este Shiraz y el que me tomé ayer en la cena? Y mira que casualidad que era de Mendoza! Tantas coincidencias Aventurero...

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