Según cuentan las hagiografías, las santas Justa y Rufina, patronas de Sevilla, fueron martirizadas por romper el ídolo pagano que los romanos querían que adorasen.Estas santas eran dos alfareras de Triana, barrio con una antiquisima tradición en la elaboración de cerámicas, debido a los barros que formaban las frecuentes crecidas del Guadalquivir. El monte Testaccio, en Roma, se construyó con restos de vasijas de Triana.
Goya inmortalizó a las santas patronas, iluminadas por un haz de luz celestial y con un león a punto de merendarselas, en un cuadro que se encuentra en la Capilla de los Cálices de la catedral, cuando no está de gira por museos.
¿No había vasijas en Roma?
ResponderEliminar