
En el convento de santa Inés cada 28 de octubre se puede contemplar el cuerpo incorrupto de su fundadora María Coronel, noble dama del siglo XIV, cuyo padre y marido habían sido asesinados por orden de Pedro I, el cruel. Este lujurioso rey se encaprichó de la joven viuda y la persiguió hasta el convento en el que se había recluido. Para librarse del febril acoso del cruel Pedro, María Coronel corrió a las cocinas y se arrojó sobre el rostro un perolo de aceite hirviendo. Al verla así abrasada, al rey se le pasaron las ganas de retozar y se fue. Las marcas de las quemaduras todavía se pueden apreciar en el cuerpo momificado.
de verdad, qué loca está la gente!
ResponderEliminarDe pequeña vi el dedo incorrupto de Santa Teresa de Jesús en Avila y me causó mucha impresión.
ResponderEliminarMarina tienes toda la razón!
Por cierto, Avila, ciudad que merece la pena visitar.
Parece que ese Pedro la tenía tomada con la familia Coronel
ResponderEliminarBuenos días, duchas frías! mi querido Venturero.
ResponderEliminarQue no, que no me olvido de tí, ni de este lugar tan especial. Ej que el trabajo nuevo me tiene sorbido el seso, el tiempo y la salúz... (historias para no dormir, nunca mejor dicho).
Pero te leo, te leo. No se me ocurre nada inspirado que decir y por eso no ensucio el saloncito, sorry.
Espero que la primavera, llena de sus "maravillosos" polenes mejore mi inspiración.
Besotes gordos