sábado, 16 de octubre de 2010

jorobado



En el mercado de frutas proximo a Rialto hay una columna de porfirio -traida en 1291 de San Juan de acre, último bastión de los cruzados- desde donde se leían al pueblo los bandos y las sentencias.

En la base de la escalera de acceso hay una figura retorcida que sostiene la estructura, a la que los venecianos llaman "el jorobado". Pues bien durante la edad media, los ladrones eran condenados a correr desnudos desde san Marcos hasta Rialto, y durante ese largo tramo, la gente les propinaba latigazos a discreción.

La columna del jorobado era la meta donde acababa el suplicio, de manera que cuando llegaban, los condenados abrazaban y besaban la estatua aliviados.



1 comentario:

  1. Vaya, al menos una alegría eterna para el pobre torturado por escalones y mal llamado jorobado xD

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