Volvamos a Croacia. Costa sur de Dalmacia. Sobre el calmo mar Adriático se vislumbra Dubrovnik. En la céntrica plaza que da a la puerta Pile, principal acceso al recinto amurallado, hondean las banderas de la República de Ragusa, con su lema: LIBERTAS. Rotunda proclama extraida de un aforismo mal atribuido por Cervantes a Horacio “Non bene pro toto libertas renditur auro”. Así reza el lema de la ciudad de Dubrovnik, “la libertad no se vende ni por todo el oro del mundo”.
Asi como eran inflexibles ante la posibilidad de vender la libertad, eran mas transigentes ante la idea de comprarla. De hecho durante siglos mantuvieron la independencia a base de pagar a los venecianos para que les defendieran de los turcos, o a los turcos para que les defendieran de los austrohúngaros. Sea como fuere durante casi mil años consiguieron mantenerse al margen de los grandes imperios, haciendo malabarismos diplomáticos.
Asi como eran inflexibles ante la posibilidad de vender la libertad, eran mas transigentes ante la idea de comprarla. De hecho durante siglos mantuvieron la independencia a base de pagar a los venecianos para que les defendieran de los turcos, o a los turcos para que les defendieran de los austrohúngaros. Sea como fuere durante casi mil años consiguieron mantenerse al margen de los grandes imperios, haciendo malabarismos diplomáticos.

¿Para cuándo Copenhague?
ResponderEliminarNo por favor, Copenhague no! Qué todavía no he logrado olvidarme de ciertas imágenes...
ResponderEliminarUis, seguimos en Dubrosnis?
ResponderEliminarno, no,
ResponderEliminarya esto y aquies que me habia quedado absorto
enseguida retomo
copenhague todavia no
no estoy preparado
No sé porqué, pero espero Copenhague con ansiedad
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