
Recuerdo haber pasado buenos ratos sentado en la plaza Tahir, a las puertas del portentoso Museo egipcio, mucho antes de que empezaran las revueltas.
Ahora los insurrectos se concentran en ese espacio para exigir el fin del régimen de Mubarak y lo han convertido en el símbolo del movimiento liberador. El gobierno se aferra al poder y contrataca, ofreciendo 50 libras egipcias (unos siete euros) y un pollo a los que se presten de matones para golpear a los manifestantes, según ha denunciado públicamente Nawal al-Sa’dawi, psicóloga y escritora feminista egipcia.
Cunado lei la noticia, un pensamiento me vino rapidamente a la cabeza: “mmm … que rico el pollo…”, pero luego enseguida ya analicé la cuestión con otra perspectiva mas profunda.
Cuidado que el sentido del humor está últimamente muy sensibilizado, mira el pobre Vigalongo.
ResponderEliminares verdad, juanjo
ResponderEliminarse que hay una serie de temas sobre los que no se puede bromear, pero nunca me acuerdo de cuales son
Hoy he estado en El Cairo! Ya te contaré Aventurero. Decías algo de un pollo...
ResponderEliminarcon la que esta callendo por alli!
ResponderEliminar... pues precisamente, creo yo, que 'con la que está callendo allí', la importancia de un pollo alcanza una importancia más que IMPORTANTE :S
ResponderEliminarEsperemos que no llegue a extremos tan extremistas como en los vecindarios, Egipto ha sido demasiado grande como para caer tan bajo, que el pueblo no lo permita.
PD: espero que todos, todos sigamos bromeando sobre lo que nos de la gana, incluido sobre todo la gente bapuleada gratuitamente como Nacho.