Mi entrañable hermano Joti, al que humildemente oficiaba de Rigodón en el viaje a China, sufrió a la postre un incidente coronario, del que se recupera favorablemente.
El equipo médico señala, como una de las posibles causas del lamentable episodio cardioascular , el innegable parecido que guarda con el Buda de la felicidad, con quien era a menudo confundido. Y es que la similitud llegaba hasta tal punto que, en algunos templos, los fieles se postraban a su paso y depositaban a sus pies ofrendas en forma de alimentos altos en colesterol que, por no decepcionarlos, engullíamos inmediatamente. Tamaña ingesta de oligoelementos y trigliceridos se manifestó en una presión arterial descontrolada, que su gran corazón no podía soportar.
Bueno, el caso es que superado el susto, Joti se encuentra en franca mejoría y desde aqui le deseamos una rápida y completa recuperación.

Comuniquele, pues, a su buda jotiniano nuestra preocupación por su orondita situación actual, alibio por la resolución del percance vascular y esperanza de que el futuro sea más libre de grasas trans :D
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