Uno de los lugares mas impresionantes de Estella es la iglesia de San Pedro
de la Rua contruida al pie del antiguo castillo. Sus almenas furon testigas del
luctuoso fin de Teobaldico, el niño heredero de la corona de navarra,
llamado a convertirse en Teobaldo III.
Corria el año 1274, cuando el infante Teobaldo, único hijo varón de
Enrique I el Gordo, se deslizó de los brazos de su cuidador, asomado a la
galería del castillo, muriendo despeñado en el acto, el pobre Teobaldico en su
mas tierna infancia. Su cuidador se arrojó detrás entre desolado por su torpeza
y acojonado por las previsibles consecuencias. Este suceso cambiaria el rumbo
de la histori, ya que con su fallecimiento dese extinguió la sucesión masculina
de la dinastía de Champaña, dando paso a la unión de las coronas de Navarra y
Francia.
García
de Eugui, obispo de Bayona y confesor de Carlos III el Noble, lo relata así en
su Chronica: «En vida deste rey don Enrich, don Tibalt su fijo era
chico e su ayo teníalo en braços en la peynna del castillo mayor d'Estella e
adelantólo en la peynna por tomar un esquirol e cayó el moçuelo de la peynna a
juso, et el ayo lexóse caer faga del; et assi murieron los dos»
