La
mejor manera de desplazarse por Bangkok
es el tuc-tuc, una especie de isocarro o motocicleta con 3 ruedas, adaptada para llevar pasajeros, y bastante destartalada casi siempre.Viajar en tuc-tuc suele ser una aventura trepidante, no apta para abuelas del IMSERSO ni para pusilánimes: los conductores van como locos, se cuelan entre los coches, salvan los atascos haciendo temerarios adelantamientos, y parece que van a volcar en cada curva.
A menudo lucen una decoración colorista y extravagante, mezclando a Buda con el pato Donald.
Y encima son baratos, aunque conviene siempre negociar el precio de antemano, y asegurarse de que no te van a llevar a visitar la tienda de algun primo suyo que casualmente pilla de camino.






