Como es
de ley, somos acogidos en el Hogar para Poetas Menesterosos de Villa Fresita, en el Puerto de Santa Maria. Nuestros
anfitriones, Natxo y Menchu, rigurosos investigadores de los mas tortuosos
rincones de la psique humana y de los mas suculentos de la gastronomía local. Nos conducen a una muy antigua bodega del Puerto, cerquita del mercado de abastos. Se llama
Obregón, como la ilustre bióloga, y preparan un exquisito pollo al Pedro Ximenez. Y hay mosto!, segun anuncia a bombo y platillo un cartel en la fachada, aunque eso a nosotros no nos afecta.

Lo de villa Fresita tiene 'narices' ¿acaso no intentaron menoscabarnos con subterfugios alimenticios para anularnos y manipular a voluntad? La Tigresa del Pópolo y el Chaman nos dieron un recital de cómo se ha de hacer para crear adeptos. Yo necesito más ración, de todo.
ResponderEliminares una secta y tiene a sus acolñitos atados en corto
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