En
su fachada principal se encuentra la Tumba del soldado desconocido. Sobre ella un mural que
representa a un hoplita moribundo confortado por unas palabras de aliento, el epitafio que dedicó
Pericles a los héroes muertos en la Guerra del Peloponeso, hacia el año 430 a. C.

Custodian
el monumento los evzones, la guardia presidencial que, cada vez que se ejecuta el cambio de turno, realiza una extraña coreografía inspirada en el paso de la oca. Antiguamente
estos evzones eran regimientos de elite del ejercito de infantería, y es que su atuendo, compuesto por gorritos con coleta de
seda, faldas plisadas y zuecos con borlas de lana, debían provocar grandes
estampidas entre las aterrorizdas tropas enemigas.

No hay comentarios:
Publicar un comentario