lunes, 18 de septiembre de 2017

Estremoz





Si se visita el Alentejo portugués llegando desde Badajoz, buena idea es empezar el viaje por Estremoz, una de las poblaciones más vistosas de la comarca, que ofrece su hermoso perfil  amurallado hacia la carretera de Lisboa.

Atravesemos el Rossío, inmensa plaza donde los sábados se celebra un concurrido mercado y ascendamos por la estrecha Rua da Frandina desde la Praça Luís de Camões hasta atravesar las murallas interiores del castillo por el Arco da Frandina.

 Desde la antigua armería de Joao V, hoy convertida en Pousada,. Eclipsada por la vecina y turística Evora, Estremoz conserva prácticamente intacto un patrimonio excepcional apenas conocido, por

Alli, en la ciudad alta, nos encontraremos con el Palacio Real y su torre del homenaje construida íntegramente en mármol de las canteras de la comarca: la Torre  das Três Coroas. Desde alli se domina no sólo el casco antiguo amurallado, sino la ciudad barroca y todo el entorno, hasta casi la frontera española.

 El palacio está ocupado actualmente por la Pousada de Rainha Santa Isabel, cuya estilizada estatua vigila la entrada. Y es que la santa reina, esposa de don Dionis, falleció en el castillo de Estremoz, cuando intentaba mediar en los cruentos enfrentamientos que protagonizaban distintos miembros de su familia y que salpicaban a todo Portugal arrastrándolo hacia guerras fratricidas.
 

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