miércoles, 27 de septiembre de 2017

Geraldo Sin Miedo





El centro neurálgico de Evora es la plaza de Giraldo, asi llamada en honor al caballero portugués de nombre Geraldo Sin Miedo (Geraldo Sempavor) que conquistó la ciudad a los almohades en 1165 acompañado de un ejército  de mercenarios, proscritos y aventureros. Este legendario guerrero, al servicio de Afonso Henriques, primer rey de Portugal, conquistó varias ciudades a los musulmanes, a mediados del siglo XII, tanto en Portugal como en Extremadura, y ya puesto también algunas a los cristianos: Trujillo, Cáceres, Montánchez, Santa Cruz de la Sierra, Badajoz y Lobón. Pero la toma de Évora está especialmente envuelta en la leyenda.


Al estar Évora en una planicie descubierta, solamente podía avistarse al enemigo desde la atalaya de S. Bento. Geraldo aprovechó que el soldado  musulman que vigilaba desde esta atalaya había cedido su puesto a su propia hija para retirarse a descansar. Escaló la torre disfrazado del moro muza y degolló a la muchacha sin miramientos, haciendo lo mismo a continuación con su padre. Entonces, pudo hacer desde allí señales falsas a los guardias  moriscos de la plaza, que salieron en persecución de una partida de soldados que Geraldo dispuso para distraerlos, en tanto conseguía, en la confusión, entrar en la ciudad fortificada, apoderándose de ella.

Años mas tarde, tras bastantes batallas ganadas y alguna derrota definitiva, se introdujo en Ceuta disfrazado, pero fue reconocido, detenido, acusado de espionaje y degollado, en un periquete.
 

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