
Chinchón pasa por ser uno de los pueblos mas bonitos de
España, y desde luego merece una visita, a pesar de que la cercanía de Madrid atrae oleadas de domingueros
a pasar el dia. Apenas cuarenta kilómetros
lo separan de la capital.
Yo he estado allí este fin de semana, de fiestuki con los
famosetes. La presencia de celebridades no impresiona a los locales ya que
su plaza mayor ha servido de escenario a artistas tan relumbrones como Orson
Welles, Nicholas Ray o Cantinflas.
Esta pintoresca plaza
mayor, trufada de soportales y balconadas, es probablemente lo mas reseñable de Chinchón. Desde tiempo
inmemorial se transforma en plaza de toros para celebrar uno de los festivales
taurinos mas antiguos de los que se tiene noticias.
Numerosos son los atractivos de Chinchón, pueblo natal de José
sacristan, además del aguardiente homónimo que puede alcanzar los 74 grados y
de la ingente variedad de dulces típicos que incluye algunos con denominaciones
tan irreverentes como las tetas de novicia o los huevos de fraile.
Hay en el pueblo una torre sin iglesia y una iglesia sin
torre, cuyo altar, por cierto, está presidido por un cuadro de Goya, La asunción
de la Virgen, donado a la iglesia a petición de su hermano Camilo, capellán del
templo.