domingo, 6 de mayo de 2007

Educación ante todo


El aventurero siempre trata de amoldarse a las costumbres locales. A tal efecto, averigua que eructar tras las comidas se valora en Marruecos como un signo de gratitud y buenos modales.
Enseguida empieza a dar muestras de su exquisita educación, ganándose la admiración y el respeto de los lugareños, que llegan incluso a compararle con el legendario Pepepótamo y su hipohuracanado grito.

3 comentarios:

  1. Jajajaja, que bueno Bajito, que recuerdos el Pepepótamo.
    Vas a todo gas con el blog ehhhh, menos mal que no querías hacerlo ;-)

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  2. Tu controlador personalizado de Patentes te avisa de que este dibujo no lleva firma ;-)

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