Orson Welles, que rodó en esta cisterna varias secuencias de su Otelo, quedó cautivado por la luz natural que penetra por la gran lumbrera central.
Quien sabe que secretos se esconden bajo el agua, custodiados por la atenta mirada de este gigantesco ojo de cíclope.
supongo que habrán hecho un estudio con la población que haya bebido agua de ese aljibe, porque dicen que el plomo es altamente cancerígeno y venenoso. Si a eso añadimos que muchas de las tuberías que recorren la zona suministrando agua potable son también de plomo...
ResponderEliminarYo creo que junto a los secretos se guarda algo de inspiración, al menos para ti, pues éste me parece uno de los dibujos más bonitos.
ResponderEliminarSerá la atracción de lo misterioso...