Aquella mañana estabamos tomando un te tranquilamente en una terraza junto a la mezquita de la sultana madre, Yemii cami, cuando se acercó un joven limpiabotas a ofertar sus servicios. Como quiera que yo era el unico que tenia zapatos (el aventurero no tiene porque renunciar a la elegancia) se dirigió a mi. No es que el resto del grupo fuera descalzo, entiendanme, pero llevaban playeras o sandalias, mas acordes con el clima pero menos distinguidos.
El caso es que yo rechacé con firmeza sus servicios (el aventurero no debe fomentar el servilismo de los desfavorecidos). Sin embargo mi aplomo cedió cuando el limpiabotas me hizo saber que no esperaba contraprestación alguna y que me iba a dejar los zapatos mas limpios que la patena totalmente gratis (el aventurero no tiene porque rehusar un favor, maxime desconociendo los usos del pais, que podrian entender la negativa como una descortesía).
Una vez acabada la faena, el chaval me comenta que no recordaba si me había explicado que, si bien la mano de obra era gentileza de la casa, el betún, el abrillantador y el desgaste de trapo suponian unos gastos de 500.000 liras turcas que debia abonarle con prontitud.
Yo sin dudar, le entregué la cantidad solicitada (el aventurero no debe infringir penalidades adicionales a quien le atiende solícito), tras asegurarme de que la daga que yacía en el fondo de su caja de herramientas brillaba mas que mis zapatos (el aventurero no tiene porque correr riesgos innecesarios) En resumen, el aventurero siempre debe llevar unos millones de liras en el bolsillo para atender imprevistos
El aventurero con clase siempre lleva unos millones en el bolsillo, que menos.
ResponderEliminarno hay que olvidar, gus, que entonces un euro equivalia mas o menos a medio millon de liras, ahora no se como estara la cotización
ResponderEliminarjejjejejeje XDDDDDDDD, tus aventuras se superan día a día.
ResponderEliminarNo hace mucho me contaron una historia parecida, aunque esa vez les ofrecieron un té diciendo algo así como "fri" que los viajeros entendieron por "free" (gratis), cuando se habían tomado el té el tipo les señaló un dólar y les repitió "three" (tres)
ResponderEliminarEl aventurero no ha sido el único en picar.
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ResponderEliminarvaya, enfermera, tu no estabas de vacaciones?
ResponderEliminarCuando yo estuve aún tenía que hacer los cálculos sobre pesetas, y sólo recuerdo que deje de calcular y decidí pagar lo que me pidiesen, y el buen hombre que lustro mis zapatos en el ferry me pidio 300.000 liras que redondeé en las 500.000 del billete.
ResponderEliminarQue maravilla Estambul.
HOLAAAAAA AVENTURERO !!!
ResponderEliminarQue ilusión, has publicado el día de mi cumpleaños.
A que es guay cuando el cambio de moneda en tan "generoso", jejeje
Ya se que al cambio no es tan productivo, pero podías venirte a aventurarte a las MALLORCAs
Besototes Bajiiiis!
De vacaciones de blog, de momento. Callarme los comentarios ya me cuesta más.
ResponderEliminarDe visita a mis padres ahora y de interrail la semana que viene. :)
Fijo que el cuchillo era para cortarles las uñas de los pies a los que van con sandalias.
ResponderEliminarAcuérdate, aventurero, que Pozí en aquel viaje tenía dólares, y entre el primer y último día que fue a cambiar hubo una diferencia de unas 10 pesetas de las de entonces por cada dólar, por la devaluación brutal del país.
ResponderEliminarYo conservo un disco de Mercan Dede comprado en la calle de los músicos, junto a la torre de Galata, con una etiqueta que pone 10.000.000 de liras turcas, unas 1.600 pelas.
Me suena que no hace mucho el gobierno le quito como seis ceros a la moneda o así...
zorionak, wendy, que pases un cumpleñaos mu bueno y que te conserves igual de joven muchos años
ResponderEliminaraupa gata, enfermera, alp, gus, kire y compañia
ResponderEliminarte imagino con zapatos lustrosos y faja y millones de millones de liras en las alforjas... y tomando el té de las cinco, no me digas más! ah no! que era por la mañana!
ResponderEliminaralp!! tu no estabas enterrado bajo millones de millones de proyectos amenizantes? ah no! que era amenazantes!
feliz finde de aventuras!
El aventurero es sabio.
ResponderEliminarQué vivencias aventurero! hay que ser sabio y prudente como tú. ;-)estambul me llama mucho, la tengo pendiente.
ResponderEliminarhola, s, cuanto tiempo sin verte por aqui
ResponderEliminarun petonet