Estos días hemos recibido en Bilbao la visita de amigos gaditanos: Natxo, Menchu y Lorenzo, en una expedición capitaneada por el licenciado Valdés.Nos comenta Lorenzo que ha estado haciendo un trabajo de investigación en Cáceres para una televisión alemana, sobre productos ibéricos, siguiendo todo el proceso desde la cría del ganado porcino hasta su comercialización.
Contagiados de ese espíritu investigador, decidimos explorar en grupo el mundo de los ibéricos, centrándonos en la ultima fase, la del consumo. Fuimos a la Viña del ensanche y allí investigamos sucesivas raciones de lomo y jamón de recebo. Tras estos primeros muestreos descubrimos que estábamos abocados a la investigación, o por lo menos que estábamos a bocados.
Aunque excedía del ámbito previamente delimitado para la investigación, nos dirigimos al Artajo a investigar con idéntico rigor científico abundantes raciones de tigres y de rabas. Cuando abandonamos el local, el Artajo pasa a llamarse el Hartazgo, merced a unos sencillos retoques tipográficos.
Lamentablemente, en este país la dotación presupuestaria dedicada a la investigación es manifiestamente insuficiente, por lo que hubimos de abandonar tan costoso proyecto, provocando una irremediable fuga de cerebros
Después se unieron Pilar, Nekane y Mondrigón y fuimos a un concierto de un grupo jamaicano de reggae que tenia dos cantantes poliomielíticos. Buenisimos.
Y ya sabes que el mejor método de transmisión de las conclusiones de una investigación hecha con ciencia a conciencia y rigor es el boca a boca.
ResponderEliminarCasualmente ayer leí esto:
http://www.arcadi.espasa.com/mt-static/index.html
JUAS JUAS JUAS !!!!!
ResponderEliminarme troncho, me troncho y me troncho
qué bueno que volviste, aventurero!
puedo asegurar, y aseguro, que la investigación científica necesita más elementos como vosotros. Gente que se lo tome en serio a pesar de la insuficiencia presupuestaria.
JUAS JUAS... sigo con lo mío... JUAS JUAS JUAS
qué desastre. Con todo el conocimiento recogido en tan pocos cerebros y no saber que para la experimentación científica se conceden ayudas oficiales. Solo hace falta encontrar el formulario adecuado. (o el tío que suelte la pasta para no ir siempre a escote)
ResponderEliminarJoder que bien te lo pasas Bajito, así cualquiera, dándole bocaos y bocaos al ibérico.
ResponderEliminarPor cierto, al final viajas con faja o sin ella??...te la quitaste para comer ibéricos a gusto?? XDD
Joer qué cosas cuentas... y yo a plan por la operación bikini...
ResponderEliminarDe marranos y primates. Fuentes bien apegadas a las lorzas ibéricas informan que el tal investigador gaditano, Lorenzo, realizará en breve un salto cualitativo en su oficio. Tras las indagaciones en la dehesa extremeña y el consumo de lípidos en el Artajo y demás mesones de Bilbo ha establecido un giro en su actividad empírica. Todo apunta a un laboratorio natural en plena selva de Borneo. En un acto que le honra, el autor del ensayo "Tocinos y pancetas", ha dicho, modestamente: "Si un cochino es capaz de bucear tras una bellota, y así lo demostramos en Badajoz, no acierto a imaginar la reacción de un orangután cuando le muestre un paquete de cacahuetes". En exclusiva para este blog y sus amigos, ha avanzado: "Quiero volver a mis orígenes, seguir los pasos de Darwin, de Humbolt, antes de dar por seguro que lo mío son los chorizos".
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