
Llegamos a Hospitalet de l'Infant la noche mas corta del año, la nit de sant Joan.
Al anochecer aparecieron unos diables, con gran artilleria pirotecnica, que estaban empeñados en chamuscar las pantorrillas de los turistas.
...Y yo sin mis calcetines de amianto.
Esos diablos ¿no serían conocidos de lenorabel que tenía uno hace un tiempo que la pretendía?
ResponderEliminarpues no te diria yo que no, tenian aspecto de pretender
ResponderEliminar