
Nada más ser coronado Mulay Ismail, segundo soberano alauita, envió 700 cabezas decapitadas a Fez, para que advirtieran que era un hombre con sentido del humor.
Ismail practicó su afición por el asesinato con tanto éxito y frecuencia durante sus 55 años de reinado que acabó provocando una importante recesión demográfica, si bien intentó compensarla trayendo al mundo 800 hijos de sus mas de 500 mujeres.
En su desmesura, se propuso levantar en Meknes una fastuosa capital que hiciera que Versalles pareciera un cobertizo. De hecho, siempre admiró a Luis XIV. Hasta tal punto que intentó convertirlo al Islam y le pidió que le entregara a su hija, Maria Ana de Borbón, para incorporarla a su harén. El Rey Sol en lugar de su hija le regaló un par de relojes, que aun pueden contemplarse junto a la tumba del Mulay.
El viajero cada vez se parece más a Felix Linares. 700 CABEZAS... 500 MUJERES... 800 HIJOS...
ResponderEliminares verdad, ademas son siempre numeros redondos, que casualidad, no?
ResponderEliminarMenos mal que el franchute tuvo un rayo de sentido común en el momento propicio, sobre todo para la pobre de su hija.
ResponderEliminarcanastos! hemos pasado de las 50.000 entradas. Con lo que me gustan a mi los numeros redondos
ResponderEliminarAfter reading the information, I may have different views, but I do think this is good BLOG!
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