Amelia se entrega al sol del Caribe, y quien sabe si por un momento la suave brisa le hace pensar en los vientos gélidos que suelen asolar la llanada alavesa.
Te he hechado mucho de menos maestro Aventurero. Se ferpectamente que es culpa exclusivamente mía, pero qué le voy a hacer: el trabajo me abduce y apenas me da para boquear por el facebook como un pececillo fuera del agua. Muchoz bezoz
Te he hechado mucho de menos maestro Aventurero. Se ferpectamente que es culpa exclusivamente mía, pero qué le voy a hacer: el trabajo me abduce y apenas me da para boquear por el facebook como un pececillo fuera del agua. Muchoz bezoz
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