domingo, 5 de febrero de 2012

lejano oriente

De un tiempo a esta parte, me estoy dedicando a hacer dibujos de inspiración oriental. Me paso el dia pintado bambus, orquideas y flores de loto. Repito una y otra vez los mismos motivos, en busca de un conocimiento que esta ahí, flotando en el aire como las notas de música, esperando a ser desvelado.

El proceso es sutil: advierto el fluir de la naturaleza, lo observo, lo interiorizo y finalmente dejo que el pincel se deslice sobre el papel de arroz.  De las manchas y lineas empiezan entonces a emerger  formas delicadas, etereas, que van tomando cuerpo poco a poco. El resultado suele ser  una gran paz en mi espiritu y un churro malagueño en el papel.

Sin embargok, he iniciado un irreversible camino de perfeccionamiento. Para  impulsar esta transormación interior, mas pronto que tarde, habré de emprender un viaje hacia oriente. Alli intentaré buscar respuesta a tantos interrogantes que me acucian. Ante todo debo resolver la Gran Pregunta que todos debemos afrontar: ¿tendré moscosos suficientes para acometer tan ambicioso recorrido?


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