martes, 5 de junio de 2012

AZOFRA


El primer pueblo al que se llega después de dejar Nájera es Azofra.

Su nombre proviene del término árabe “as-sufra”. Pensareis que me lo estoy inventando pero, según esa raíz etimológica, Azofra significa “obligación de los vasallos de trabajar las tierras del amo a cambio de un salario muy pequeño”. Me llama la atención la capacidad de los árabes de decir tantas cosas con tan pocas letras, pero aun resulta más chocante su sinceridad.

Con ese nombre se comprende que la gente no se agolpase a empadronarse en este municipio, lo que sin duda provocó una irremisible recesión demográfica. Los vasallos preferían irse a otros pueblos donde se les retribuyese con mayor generosidad, o al menos que no se regodearan en sus penurias desde el patronímico, digo yo.

Según Tedy, el cronista de las villa, tras la reconquista, como ya no sabían árabe, se asentó en Azofra una población mas numerosa y estable, impulsada por su inclusión en el trazado del camino de Santiago. Ya en el año 1168 se fundó un hospital para atender a los peregrinos, y a su vera, un cementerio para peregrinos, para los casos en que el hospital no daba con el remedio adecuado.

La verdad es que a mi esta consolidada infraestuctura funeraria me resulta bastante tranquilizadora. Si ahora, Dios no lo quiera, viniera la Parca a asestarme su postrero zarpazo, sé que mis restos no serían arrojados a una cuneta, para que se los coman los perros, sino que recibirían cristiana sepultura. Una idea reconfortante.


1 comentario:

  1. Es lo que tiene ir una vez al año. Que te convierte en un experto...

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