Durante el camino me cruzo varias veces con una chavala, creo que alemana, que siempre lleva una chamarra roja con su capucha puesta. Cuando coincidimos en el albergue y se quita el choto, veo que casi no tiene pelo. Apenas unos mechones de cabello lacio, secuela aparente de una inclemente quimioterapia.

Al principio los estudiosos de los cuentos de los hermanos Grimm pensaron que el cuento de Caperucita Roja era suyo, y no de Perrault, porque las campesinas de Hesse, en el sur, van así vestidas. Se recomienda investigar.
ResponderEliminarAl principio los estudiosos de los cuentos de los hermanos Grimm pensaron que el cuento de Caperucita Roja era suyo, y no de Perrault, porque las campesinas de Hesse, en el sur, van así vestidas. Se recomienda investigar.
ResponderEliminarpues vaya estudiosos!
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