viernes, 7 de diciembre de 2012

los trece monjes guerreros y mas cosas

En el enorme ciprés de la entrada al Shaolin, hay agujeros horadados de varios centímetros de profundidad. Los han ido desgastando los discípulos golpeando la corteza con la punta del dedo, durante muchos años. Asi consiguen trasformar cada dedo en un arma letal, capaz de derribar a un tártaro de su caballo con un solo toque.

Quizas pensareis que estos monjes son unos tipos pendencieros y buscabocas, con un karma muy malo, pero no. El templo Shaolin es de inspiración budista, con algunos principios taoístas incorporados posteriormente . En verdad, existe cierta contradicción de la filosofia budista, que rechaza cualquier forma de violencia, con el uso práctico de las artes marciales, lo cual ha generado encendidos debates. Sin embargo, los shaolin afirman que solo recurren a los métodos de lucha para degenderse y nunca en ataque. “La violencia no es el camino, pero una ostia a tiempo pone a los malvados en su sitio” proclamaba Bodhidharma.

En la estela apoyada sobre una tórtuga, creo que se encuentran grabados los nombre de los 13 monjes Shaolin que derrotaron al poderoso ejercito del general Wang Shi Chong, que pretendía derrocar al emperador y ocupar el templo.

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