El templo, construido en el año 495 en uno de los cinco montes sagrados chinos, alcanzó gran notoriedad por su cercanía a la ciudad de Luoyang , capital durante varias dinastías, y por la participación de los monjes en la defensa de los ataques de piratas chinos y japoneses durante la dinastía Ming.
Fue el monje Bodhidharma quién introdujo esta práctica para que los otros religiosos pudieran realizar correctamente sus ejercicios de meditación. Muchos de los monjes, con una vida sedentaria, se quedaban dormidos y aletargados durante la meditación. Engordaban y esataban todo el día sobados. Y asi no había manera de alcanzar la iluminación.
Llegó Bodhidharma y les puso a repartir mamporros y dar brincos como posesos. La concentración y relajación son necesarios, pero un poco de marcha tambien viene bien. De ese modo, desarrolló más de 100 movimientos de Kung Fu (que se traduce como “práctica y habilidad”) para que los monjes lograran la disciplina, el esfuerzo y el pleno equilibrio entre mente y cuerpo.
Y a él mismo tambien le vendría bien moverse un poco porque, según la leyenda, para dar ejemplo, Bodhidharma había permanecido sentado con la cara frente a una roca durante más de nueve años, meditando. Tal era su quietud que su sombra se quedó grabada sobre la roca. Yo la he visto.

Querido Maestro, impresionado me has con tus impecables historias. Gracias!
ResponderEliminarde nada, pequeña salatamontesa
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