Superado el robledal de Muskilda, el peregrino llega a Lintzoain, pueblo de larga tradicion artesanal . Todavia se encuentran por aqui cuchareros, comporteros y esporteros, trabajando con mimo el boj, el haya y el avellano, respectivamente.
Al salir del pueblo debemos enfrentar una cuesta muy descarnada para ascender hasta el alto de Erro.
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