miércoles, 27 de abril de 2016

Jovellanos


   Entiendo por felicidad aquel estado de abundancia y comodidades que debe procurar todo buen gobierno a sus individuos

M. G. de Jovellanos





En un salto nos plantamos en Gijon. Allí, paseando por los jardines de Begoña nos encontramos con el teatro Jovellanos. Un poco mas adelante, siguiendo la calle Jovellanos,  llagamos el mercado Jovellanos, y la casa natal de Jovellanos. No evitamos la biblioteca Jovellanos, ni el instituto Jovellanos. Aunque no asistimos, por lo apretado del programa a ningún partido del club de balonmano Jovellanos.

Grande ha de ser la admiración que Gijon profesa a su hijo predilecto, el insigne ilustrado Gaspar Melchor de Jovellanos (1744-1811) , o bien tiene pocas celebridades para homenajear, porque solo les falta inaugurar los urinarios públicos Jovellanos

2 comentarios: