El
café Libertad 8 se encuentra en el número 8 de la calle Libertad. Quizás de ahí
le venga el nombre. Lo cierto es que los vientos de libertad a menudo se colaron por las rendijas
de este local. Durante los años de la dictadura fueron un hervidero del
antifranquismo. El PCE estuvo ubicado enfrente y la CNT también tuvo un piso no
muy lejos de allí. La célula ferroviaria del partido comunista tenía su sede en
el mismo local donde hoy está el café.
A
partir de los años 90 el café empezó a albergar conciertos de pequeño formato,
pero no de pequeño interés. Muchos cantautores de la época empezaron su carrera
musical sobre este minúsculo escenario:
Pedro Guerra, Jorge Drexler, Rosana, Ismael Serrano, Amaral…
La última vez que estuve, el camarero me
confundió con Riki Lopez. Desconozco la razón de la equivocación porque poco
tenemos en común el cantautor mallorquín y yo, excepto quizás la descarnada
alopecia que a ambos nos asola. A él un día,
tras un concierto, le dijeron unos
espectadores “HAS ESTADO BRILLANTE!” para advertirle que el brillo de los focos
sobre su calva les deslumbraba.

No hay comentarios:
Publicar un comentario