martes, 21 de noviembre de 2017

Al Berto



Felices daquelles que pintam
ou escribem
convencidos que isso os salvará.
Eu estaba perdido
e sabia-o
Al Berto




En el patio de ese mismo castillo donde al parecer creció Vasco de Gama, asistimos a la proyección de una película que recreaba la juventud del poeta portugués Al Berto (1948-1997) en una  improvisada sala de cine al aire libre a la que acudió todo Sines. Y es que el poeta, cuyo verdadero nombre era  Alberto Raposo Pidwell  fue un claro referente en la vida cultural del pueblo, donde paso la mayor parte de su vida.

Pero en sus años mozos no debía ser tan apreciado este bardo maldito, cercano a la generacón beat y al realismo sucio, según se narra en la película. Fundó una especie de comuna en un caserón que perteneció a su acaudalada familia de origen inglés y escandalizó a aquella pacata sociedad pueblerina de los años setenta con su disidencia, su afición a las drogas y a los chaperos del puerto. Mucho tardaría en llegarle el reconocimiento como uno de los grandes poetas portugueses contemporaneos, esplendor truncado por una muerte prematura.

No hay comentarios:

Publicar un comentario