martes, 20 de agosto de 2019

Besalú




Salimos puntualmente del Ampordá para excursionear un poco por la Garrotxa gerundense. Asi llegamos hasta Besalú plaza fuerte y cabeza de un condado próspero y poderoso, muy conocido por el soberbio puente románico por el que se accede al núcleo urbano superando las aguas del Fluvià. Recorremos sus calles medievales de trazado irregular y adaptadas a la orografía de la ciudad, los arcos, las escaleras, las casas de piedra. Destaquemos de este conjunto la antigua iglesia del monasterio de Sant Pere del siglo XII, de la que destaca la originalidad de su deambulatorio; la iglesia de Sant Vicenç del siglo XII, donde se conserva una capilla gótica lateral dedicada a la Vera Cruz; la fachada de la antigua iglesia hospital de Sant Julià del siglo XII; la casa de Cornellà, monumento románico del siglo XII y la sala gótica de la Cúria Real.

Pero lo mas fascinante de Besalú es su judería. Allí  se conserva un miqvé del siglo XII, antiguos baños que los judíos utilizan para la purificación del cuerpo. Solo existen cuatro edificios de este tipo en toda Europa.

Los judíos de Besalú no viven separados del resto de la población hasta 1415. Ese año, la bula Etsi doctores gentium del anti-papa Benedicto XIII apartó completamente a los judíos, ya que les obligó a residir en la judería. Es en octubre de ese año cuando se crea el call en torno a la sinagoga, en la zona donde tradicionalmente se habían asentado la mayoría de judíos, pero no necesariamente todos. Tras la llegada de la bula papal, se dio una semana para trasladarse al nuevo recinto, y se les prohibió abrir ventanas hacia el exterior . Fue el golpe de gracia, ya que la comunidad hebrea se extinguió completamente dos décadas después.
 

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