viernes, 2 de agosto de 2024

Susona

 

 


La Calle Susona se encuentra en pleno barrio de Santa Cruz, lo que era la antigua judería de Sevilla. Detrás el nombre de la calle se desvela una terrible historia real que ocurrió en el siglo XIV.

La antigua judería era asaltada continuamente por los cristianos. Harto de esta situación, Diego Susón, un importante banquero judío , reunió a un grupo de los suyos con el fin de tomar represalias contra los cristianos y asesinarlos en gran número.

La hija del banquero, Susona Ben Susón era una hermosa joven que se veía en secreto con un noble e importante caballero cristiano. Susona, al oír todo lo que habían planeado, acudió a su amado rápidamente para informarle de las intenciones que tenían los judíos.

Los cristianos se anticiparon a la posible rebelión tomando drásticas medidas. El padre de Susona  junto a unos 20 judíos más fueron ahorcados en en la horca de Tablada.

A partir de aquel día, Susona solo recibió desprecios por parte tanto de la comunidad judía como de la Cristian. Arrepentida se marchó a un convento donde permaneció hasta el día de su muerte.

Al morir y abrir su testamento, comprobaron que había dejado dispuesta la siguiente acorrencia: "Y para que sirva de ejemplo a los jóvenes y en testimonio de mi desdicha, mando que cuando haya muerto separen mi cabeza de mi cuerpo y la pongan sujeta en un clavo sobre la puerta de mi casa, y que quede allí para siempre jamás".

Y así estuvo la calavera colgada durante siglos, aunque en algun momento alguien pensó que siempre jamás era demasiado tiempo y la sustituyeron por una baldosa conmemorativa.

 

viernes, 12 de julio de 2024

Tio Pepe

En 1835 Manuel María González Byass compro una pequeña bodega en Jerez a la que llamó Tío Pepe en honor a su tío materno, José María Ángel y Vargas, que iba de Sanlúcar de Barrameda a Jerez para cuidar las soleras de su sobrino y le enseñó sobre la tradición vinícola jerezana.

En 1935 Luis Pérez Solero decidió vestir la botella de Tío Pepe con chaquetilla, sombrero de ala ancha y guitarra española. Ese entrañable diseño se ha convertido con los años en una figura ya familiar. Uno de los pocos anuncios de carretera amnistiados, junto con el toro de Osborne.  También luce rumboso en el famoso cartel luminoso de la Puerta del Sol de Madrid.