lunes, 17 de septiembre de 2012

Mercado de la seda



Cuando uno oye hablar del Mercado de la seda lo primero que se le viene a la cabeza son imagenes exoticas: especias orientales, Marco Polo y el kublai Khan, dromedarios y aromas embriagadores.

Bueno, pues el Mercado de la seda de Pekin nada tieen que ver con ello. Es un sitio hipermoderno, con escaleras mecanicas, anuncios infrarrojos y wifi hasta en los baños. Alli se venden imitaciones de todo lo que uno pueda imaginar. Baratas y de muy poca calidad, pero que pueden dar el pego, ante ojos poco avezados, como los mios, incapaces de distinguir un vestido cocktail de Cristian Dior de un saco de arpillera.

De hecho, guiado por mi sagaz olfato  para las oportunidades, me dejé mis buenos 40 euros en comprar un iPhone de pegoleta que es poco mas que una carcasa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario