martes, 28 de noviembre de 2017

Dale al Porto Covo

 Roendo uma laranja na falésia
Olhando o mundo azul à minha frente,
Ouvindo um rouxinol nas redondezas,
No calmo improviso do poente


Em baixo fogos trémulos nas tendas
Ao largo as águas brilham como prata
E a brisa vai contando velhas lendas
De portos e baías de piratas


Havia um pessegueiro na ilha
Plantado por um Vizir de Odemira
Que dizem que por amor se matou novo
Aqui, no lugar de Porto Côvo.


 Rui Veloso




Porto Covo ha incrementado su popularidad a lo largo de los años gracias a una canción del músico portugués Rui Veloso que describe sus días de esplendor en las 'olas que brillan como agua'.

jueves, 23 de noviembre de 2017

Porto Covo




Porto Covo es una freguesia del Concelho de Sines, en la Costa Vicentina de Portugal. Siempre ha sido un pueblo de pescadores y hoy en dia sigue conservando ese aire marinero, a pesar del desembarco del turismo.

 Fue reconstruida después del terremoto de 1755 por el Marqués de Pombal, que tuvo la feliz idea de limitar la altura de las casas a una altura, dos como mucho. Gracias a esta ocurrencia pombalina, y al buen cuidado de los vecinos, el pueblo presenta una de las estampas mas pintorescas del suroeste portugués. 

Casas encaladas con un blanco inmaculado, con sus zócalos de azul añil y sus tejas de barro componen un conjunto urbano muy consecuente y agradable a los sentidos. 

A todo ello hay que añadir que la calle principal esta repleta de unas marisquerías de agárrate y no te menees.
 

martes, 21 de noviembre de 2017

Al Berto



Felices daquelles que pintam
ou escribem
convencidos que isso os salvará.
Eu estaba perdido
e sabia-o
Al Berto




En el patio de ese mismo castillo donde al parecer creció Vasco de Gama, asistimos a la proyección de una película que recreaba la juventud del poeta portugués Al Berto (1948-1997) en una  improvisada sala de cine al aire libre a la que acudió todo Sines. Y es que el poeta, cuyo verdadero nombre era  Alberto Raposo Pidwell  fue un claro referente en la vida cultural del pueblo, donde paso la mayor parte de su vida.

Pero en sus años mozos no debía ser tan apreciado este bardo maldito, cercano a la generacón beat y al realismo sucio, según se narra en la película. Fundó una especie de comuna en un caserón que perteneció a su acaudalada familia de origen inglés y escandalizó a aquella pacata sociedad pueblerina de los años setenta con su disidencia, su afición a las drogas y a los chaperos del puerto. Mucho tardaría en llegarle el reconocimiento como uno de los grandes poetas portugueses contemporaneos, esplendor truncado por una muerte prematura.

lunes, 20 de noviembre de 2017

Vasco


  
El hijo más predilecto y afamado  del pueblo de Sines es Vasco de Gama, navegante intrépido que abrió para los portugueses la llamada ruta de las especias. Este insigne explorador, que no era vasco pero la parecía, alcanzó la India rodeando  el continente africano a través del  cabo de Buena Esperanza, allí donde los océanos Atlántico e Índico juntan sus agitadas aguas.
 
Junto a las murallas  del castillo de Sines han erigido en su honor una estatua que mira hacia el mar, ese mar que con tanta pericia surcó y tantas coronas aportó a sus abultadas arcas.
 

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Praias de sines





A pesar de la fuerte ocupación industrial de parte del litoral de Sines, basta con moverse un poco hacia el sur hacia Porto Covo, para encontrase con cantidad de playas recogidas y calas paradisiacas, de fácil acceso, aunque de aguas frias y oleaje bravío, como esta de Praia do Salto.
 

martes, 7 de noviembre de 2017

Adega

 


Una recomendacion gastronomica: la adega de Sines, situada detras del castillo. Decoración art decó venida a menos. Comida exquisita aunque con una carta muy reducida. Impresionante el pollo a la brasa y las sardinhas. Y los precios irrisorios, el plato de sopa o la ensalada apenas cuestan un euro.

Y lo mejor de todo es el personal que atiende, aparentemente varias generaciones de una familia de traca. Imprescindible.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Sines





La localidad de Sines se asoma al mar desde un acantilado en forma de anfiteatro, cerrado al Oeste por la Igreja de Nossa senhora das Salas y por el antiguo castillo árabe.

Bajo el acantilado, al abrigo de un espigón, bulle el ajetreo de un activo puerto pesquero. A su lado una playa urbana, bonita pero muy afectada por toda la industria pesada que se levanta hacia el sur. Refinerias, petroquimicas, siderurgias han tallado irreversiblemente el perfil fabril de esta otrora marinera costa.